Cuando hablamos de  informe psicológico nos referimos a una exposición escrita, minuciosa e histórica de los hechos constatados en una evaluación psicológica previa, con el objetivo de trasmitir a un destinatario (médico, abogado, empresa, aseguradora, mutua de trabajo, centro de enseñanza…) los resultados, conclusiones y pronóstico en base a los datos obtenidos y analizados a la luz de instrumentos técnicos especializados: entrevista, observación, tests.

El fin de un informe psicológico es aportar a terceros luz, evidencia y prueba a cuestiones psicológicas que por su naturaleza son más difíciles de demostrar que los problemas o diagnósticos de índole física (donde es habitual presentar analíticas, radiografías, resonancias, informes médicos…).

Casos en lo que podría necesitar un informe psicológico:

  1. Baja Laboral por depresión o ansiedad
  2. Dar respaldo psicológico documentado a una valoración médica.
  3. Ante casos de sospecha de simulación de enfermedad.
  4. Problemas psicológicos en el ámbito escolar.
  5. Argumentar o dar peso ante una pretensión de traslado laboral.
  6. Informar de forma documentada sobre un estado psicológico general.

También existen informes periciales para el ámbito judicial que cumplen un objetivo diferente (Ver).